“La historia secreta del viñedo más sorprendente de California”

Botellas de colección que cuentan historias.

Autor VinumMedia
12 min de lectura

Un viñedo nacido de una comunidad espiritual.

En 1971, la Fellowship of Friends, organización fundada por Robert Earl Burton e inspirada en las enseñanzas del Cuarto Camino, adquirió una extensa propiedad en las colinas del Condado de Yuba. Su propósito era construir un centro dedicado al desarrollo espiritual, al que bautizaron como Apollo.

Apollo
Apollo

Junto a edificios de inspiración renacentista, jardines, olivares y espacios destinados a la vida comunitaria, comenzó a desarrollarse un ambicioso proyecto vitivinícola.

Durante los años siguientes se plantaron alrededor de 150 hectáreas de viñedo, distribuidas sobre un amplio sistema de terrazas adaptadas a la accidentada orografía de Sierra Foothills. La altitud, situada entre los 500 y los 700 metros sobre el nivel del mar, unida a los suelos graníticos y a la marcada amplitud térmica entre el día y la noche, proporcionaba unas condiciones ideales para elaborar vinos con buena acidez natural, estructura y capacidad de guarda.

Desde sus inicios, Renaissance apostó por una producción limitada y artesanal, una filosofía poco habitual en la California de los años setenta, donde comenzaban a consolidarse proyectos de mayor escala.

Renaissance Vineyards
Renaissance Vineyards

Karl Werner, el arquitecto del viñedo.

La planificación del viñedo y el diseño enológico recayeron en el Dr. Karl Werner, un enólogo alemán formado en Geisenheim que había desarrollado parte de su carrera en importantes bodegas europeas antes de trasladarse a California.

Werner llegó inicialmente como asesor técnico, aunque poco después se integró plenamente en la comunidad y asumió la dirección del proyecto.

Su influencia fue decisiva. Apostó por una viticultura adaptada al entorno montañoso y por una elaboración inspirada en la tradición europea, buscando vinos equilibrados, elegantes y con capacidad de evolucionar en botella, en una época en la que gran parte de la viticultura californiana comenzaba a orientarse hacia perfiles más maduros y concentrados.

Diana Stefanini, la continuidad del proyecto.

Tras el fallecimiento de Karl Werner en 1988, la responsabilidad de la bodega pasó a Diana Stefanini, quien llevaba años participando activamente tanto en los trabajos del viñedo como en la elaboración de los vinos.

Su gestión permitió mantener la identidad de Renaissance durante un periodo de transición, respetando el estilo definido por Werner y consolidando una línea de vinos caracterizada por la elegancia y el equilibrio.

Entre las elaboraciones más recordadas de esta etapa suele citarse el Sauvignon Blanc Late Harvest 1991, uno de los vinos dulces más apreciados de la historia de la bodega.

En 1993 dejó la dirección técnica para dedicarse a otros proyectos agrícolas desarrollados dentro de la finca, entre ellos la producción de aceite de oliva bajo la marca Apollo Olive Oil.

Gideon Beinstock y la madurez de Renaissance.

El siguiente gran capítulo de Renaissance estuvo protagonizado por Gideon Beinstock, de origen franco-israelí, que había llegado a la comunidad a finales de la década de 1970.

Tras formarse junto a Werner y Stefanini, fue nombrado enólogo principal en 1994, cargo que desempeñó durante aproximadamente dieciséis años.

Durante este periodo la bodega alcanzó algunos de sus vinos más reconocidos. Beinstock redujo la intervención en bodega, limitó el protagonismo de la madera y favoreció una viticultura próxima a los principios orgánicos y biodinámicos, buscando que cada parcela expresara con claridad las características del viñedo.

Las variedades bordelesas y las procedentes del valle del Ródano adquirieron mayor protagonismo, consolidando un estilo que muchos aficionados comparaban más con determinados vinos europeos que con el perfil dominante en California.

Con el tiempo fue alejándose de la Fellowship of Friends hasta abandonar definitivamente la organización en 2010 para fundar Clos Saron, considerado hoy uno de los proyectos más personales de Sierra Foothills.

Wine Trail
Wine Trail

El viñedo experimental con más de 40 variedades.

En sus primeros años, Renaissance llegó a plantar más de 40 variedades diferentes de uva, algo poco habitual incluso para California. El objetivo era descubrir qué cepas funcionaban mejor en el clima de montaña de Sierra Foothills.

Entre las variedades experimentales hubo algunas muy poco comunes en California en aquella época, como Sangiovese, Nebbiolo e incluso variedades del Ródano.

Una bodega adelantada a su tiempo.

Antes de que el concepto de agricultura orgánica y biodinámica se popularizara en el vino californiano, Renaissance ya aplicaba métodos de cultivo relativamente sostenibles. Muchos de los trabajos en la viña se realizaban artesanalmente, y se evitaba el uso intensivo de productos químicos.

Esto ha llevado a algunos historiadores del vino a considerar a Renaissance Vineyard & Winery como uno de los proyectos pioneros de viticultura sostenible en la región.

La vendimia se realizaba principalmente de forma manual y la vinificación buscaba preservar la expresión natural de la fruta mediante fermentaciones cuidadas y un uso moderado del roble.

Tasting room
Tasting room

Un estilo diferente dentro del vino californiano.

Durante las décadas de 1980 y 1990, Renaissance fue construyendo una sólida reputación entre críticos, sumilleres y coleccionistas, aunque nunca alcanzó la notoriedad comercial de otras bodegas californianas.

Diversos periodistas especializados entre ellos Matt Kramer y Alan Goldfarb’s destacaron especialmente sus Cabernet Sauvignon, elogiando su equilibrio entre fruta, acidez y estructura, así como su notable capacidad de envejecimiento.

Mientras muchas bodegas de Napa Valley evolucionaban hacia vinos de gran extracción, elevada graduación alcohólica y una marcada presencia de madera nueva, Renaissance Vineyard & Winery mantenía una filosofía muy distinta: vinos contenidos, precisos y profundamente vinculados al carácter del viñedo.

Esa personalidad explica que varias botellas elaboradas en los años ochenta y noventa sigan sorprendiendo en catas retrospectivas celebradas décadas después.

Cabernet Sauvignon
Cabernet Sauvignon

Granite Crown y otras joyas de colección.

La limitada producción de Renaissance ha convertido muchas de sus botellas en piezas muy buscadas por coleccionistas.

Entre sus etiquetas más representativas destaca Granite Crown, un vino elaborado a partir de parcelas asentadas sobre suelos graníticos que simbolizaba la filosofía de la bodega: dejar que el viñedo se expresara por encima de cualquier artificio enológico.

Aunque las botellas aparecen de forma esporádica en subastas y colecciones privadas, siguen despertando el interés de aficionados que buscan algunos de los vinos más singulares producidos en Sierra Foothills.

Granite Crown
Granite Crown

Las controversias.

La historia de Renaissance Vineyard & Winery no puede entenderse sin mencionar la Fellowship of Friends.

A lo largo de los años, antiguos miembros de la organización presentaron diversas demandas y ofrecieron testimonios en los que denunciaban presuntos casos de manipulación psicológica, abusos y conductas inapropiadas por parte del liderazgo del grupo.

Algunos exintegrantes afirmaron además que el trabajo desarrollado en los viñedos y en la bodega formaba parte de las obligaciones de la comunidad. La organización rechazó estas acusaciones, sosteniendo que las actividades agrícolas eran voluntarias y constituían una forma de participación en la vida comunitaria.

Décadas después, en 2021, la Fellowship volvió a aparecer en los medios de comunicación cuando un contratista de Google denunció haber sufrido represalias tras cuestionar la presencia de varios miembros de la organización dentro de un departamento de la empresa. El conflicto terminó resolviéndose mediante un acuerdo extrajudicial, aunque volvió a situar al grupo bajo el foco mediático.

Un legado que trasciende.

La actividad comercial de Renaissance Vineyard & Winery fue disminuyendo progresivamente durante la década de 2010 hasta cesar aproximadamente en 2015.

Aunque la bodega dejó de elaborar vino, parte del viñedo ha continuado suministrando uva a pequeños productores de Sierra Foothills, contribuyendo a preservar un patrimonio vitícola de notable interés.

Más allá de las controversias que rodearon a la comunidad, Renaissance ocupa un lugar singular en la historia del vino estadounidense. Fue uno de los proyectos que mejor demostró el potencial de los viñedos de montaña de Sierra Foothills para producir vinos elegantes, longevos y con una marcada identidad territorial, en una época en la que esta región permanecía a la sombra de zonas mucho más conocidas como Napa Valley o Sonoma.

Su historia sigue despertando curiosidad porque reúne elementos difíciles de encontrar en una misma bodega: una comunidad espiritual, una arquitectura inspirada en el Renacimiento italiano, un paisaje excepcional y una colección de vinos que todavía hoy mantienen un lugar especial entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerlos.

Matt Kramer
Matt Kramer

Ficha técnica:

Nombre de la bodega: Renaissance Vineyard & Winery

Ubicación: Sierra Foothills, Condado de Yuba, California (EE. UU.)

Fundación: 1971

Fundador del proyecto: Fellowship of Friends

Superficie del viñedo: Aproximadamente 150 hectáreas en su máxima extensión.

Altitud: Entre 500 y 700 metros sobre el nivel del mar.

Suelos: Predominantemente graníticos, con buen drenaje y baja fertilidad.

Clima: Mediterráneo de montaña, con veranos cálidos, noches frescas y una marcada amplitud térmica.

Variedades principales: Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Zinfandel, Chardonnay y Riesling.

Vendimia: Mayoritariamente manual.

Filosofía de elaboración: Producción artesanal, mínima intervención en bodega y búsqueda de la máxima expresión del terroir.

Enólogos más destacados:

  • Dr. Karl Werner
  • Diana Stefanini
  • Gideon Beinstock

Vino emblemático: Granite Crown.

Periodo de mayor reconocimiento: Décadas de 1980 y 1990.

Situación actual: La bodega dejó de operar comercialmente alrededor de 2015, aunque parte de los viñedos continúa suministrando uva a pequeños elaboradores de Sierra Foothills.

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