«Cuando se piensa en el vino, rara vez se asocia este país de más de 1.400 millones de habitantes con viñedos y copas de tinto. Sin embargo, la historia del vino en la India es antigua y sorprendentemente compleja. Desde referencias milenarias a bebidas fermentadas hasta la plantación de viñedos durante la ocupación británica, el vino ha tenido episodios fascinantes en un país cuya complejidad cultural y religiosa marcó profundamente su relación con el alcohol.«
Orígenes milenarios: vino y bebidas fermentadas en la antigüedad.
Las fuentes históricas sugieren que las bebidas alcohólicas fermentadas fueron conocidas en el subcontinente indio desde tiempos antiguos:
- Durante el periodo védico (alrededor del II–I milenio a. C.), textos sagrados como los Vedas mencionan bebidas fermentadas como sura y soma, que podrían haber incluido bebidas de fermentación similares al vino o bebidas alcohólicas derivadas de cereales o miel. Estos textos describen tanto su consumo como debates éticos sobre su uso.
- Las elites de la época Maurya (322–185 a. C.) consumían vino de uva o fermentados de miel y frutas, algo que aparece incluso en escritos de pensadores como Chanakya, aunque muchas fuentes lo critican.
- También hay evidencias arqueológicas e históricas de importación de vino romano a través de rutas comerciales que conectaban con el Imperio Romano, y relatos de cómo la nobleza lo apreciaba o lo usaba como símbolo de estatus.
Este periodo no vio la consolidación del vino como bebida dominante, pero sí dejó claro que la fermentación alcohólica era parte del repertorio cultural desde tiempos muy antiguos.
Influencia religiosa y ausencia de predominio del vino local.
La relación de la sociedad india con el vino y el alcohol en general fue profundamente moldeada por sus tradiciones religiosas:
- En las prácticas del hinduismo clásico y del jainismo, el consumo de alcohol, incluido el vino, era visto con reservas o rechazado por normas de pureza del cuerpo y de la mente. Algunas escuelas religiosas condenaban explícitamente su uso.
- A diferencia de culturas mediterráneas donde el vino se integró en ceremonias y vida cotidiana, en India las bebidas alcohólicas tradicionales se desarrollaron más a partir de frutas locales, palma o cereales (como el toddy de palma o el sonti de arroz), no de la vid.
Esto implicó que, si bien existían bebidas alcohólicas y prácticas locales de fermentación, el vino de uva no generó una cultura popular arraigada como en otras civilizaciones antiguas.
Imperio mogol y primeras trazas de vino importado.
Durante el dominio del Imperio Mogol (siglos XVI–XVII):
- Aunque la ley islámica de la dinastía mogol prohibía formalmente el alcohol, las clases altas y la corte consumían vino importado o bebidas alcohólicas variadas y no esporádicamente ocultas. Documentos históricos narran, por ejemplo, que figuras como el emperador Jahangir disfrutaban del vino, a veces en cantidades notables.
- Sin embargo, estas prácticas no llevaron a un desarrollo vitivinícola local más allá de la importación y consumo en contextos reales o de élite.
En general, la religión y las normas sociales de la época mantuvieron al vino en un estatus periférico en la India precolonial.
El impacto del colonialismo inglés: viñedos y vino en el siglo XIX.
La relación moderna entre India y el vino comenzó durante la ocupación británica (1858–1947):
- La presencia británica introdujo variedades europeas y una demanda de vinos que los colonos querían consumir como en casa. Esto llevó a la plantación de viñedos en regiones como Nashik, Baramati, Kashmir y Surat con el fin de producir vino local para consumo de la comunidad colonial.
- En 1883, los vinos indios fueron presentados en la Exposición Internacional de Calcuta con una recepción favorable, lo que pareció indicar un potencial para la industria futura.
- Lamentablemente, la devastación por filoxera, una plaga que destruyó los viñedos, y la ausencia de políticas sostenidas para reconstruir la viticultura frenaron gravemente ese impulso.
Durante gran parte del periodo colonial, el vino se mantuvo asociado sobre todo a la presencia británica y a un consumo elitista.
Declive del vino tradicional y normas posteriores.
Tras la independencia y hasta finales del siglo XX, la India continuó sin una cultura popular amplia de vino por varias razones:
- Las políticas públicas y actitudes sociales hacia el alcohol siguieron siendo restrictivas en muchos estados, influenciadas por el ascenso de movimientos sociales y religiosos anti‑alcohol y por la percepción de que el consumo podía estar relacionado con problemas de salud y moral.
- En décadas posteriores, el país se volcó más hacia bebidas espirituosas tradicionales (como whisky, licores locales) y cervezas, que dominaron el mercado alcohólico durante gran parte del siglo XX.
Renacimiento: el vino moderno en la India.
A partir de los años 90 del siglo XX, gracias a iniciativas privadas y cambios sociales:
- La región de Nashik en Maharashtra emergió como el principal centro vitivinícola del país, con empresas como Sula Vineyards pioneras en plantación de variedades como Sauvignon Blanc, Chenin Blanc y Shiraz.
- Desde entonces han proliferado productores locales que buscan posicionar el vino indio tanto en su mercado interno como en el extranjero.
- El consumo de vino en la India está creciendo constantemente (alrededor de un 10 % anual en la última década), aunque aún representa una proporción pequeña del consumo total de alcohol, menos del 1 % del total, con un crecimiento especialmente en ciudades grandes y entre clases medias urbanas jóvenes.
En resumen:
La historia del vino en la India es una trama de sociedades milenarias con fermentaciones propias, normas religiosas que limitaron su desarrollo como bebida dominante, episodios coloniales en los que el vino retomó su presencia y un renacimiento moderno vinculado al desarrollo económico y globalización cultural.
Aunque el vino no llegó a formar una cultura masiva durante gran parte de su historia, hoy India avanza hacia una mayor apreciación y producción vitivinícola, recordando que incluso tradiciones antiguas pueden resurgir y adaptarse a los tiempos modernos.

