¿Por qué el método ancestral está ganando protagonismo en los espumosos?

El método ancestral: tradición, precisión y futuro en la elaboración de vinos espumosos.

Pet Nat (Pétillant Naturel)
Carlos Schölderle
5 min de lectura

¿En qué consiste el método ancestral?

El método ancestral es la forma más antigua de elaborar vinos espumosos. A diferencia del método tradicional (segunda fermentación en botella) o del método Charmat (segunda fermentación en depósito), el ancestral se basa en una única fermentación.

El proceso comienza como en cualquier vino: con el mosto de uva iniciando su fermentación alcohólica. Sin embargo, antes de que esta finalice, el vino se embotella con azúcares residuales y levaduras activas. La fermentación continúa en la botella, generando dióxido de carbono de forma natural, que queda atrapado y da lugar a la efervescencia.

No se realiza degüelle ni, en muchos casos, tampoco adición de licor de expedición. Esto da lugar a vinos generalmente sin filtrar, con presencia de lías y una expresión más directa del proceso fermentativo.

Ventajas técnicas en el contexto actual

El método ancestral presenta una serie de características que lo hacen especialmente relevante frente a los desafíos actuales:

1. Menor intervención y menor necesidad de ajustes
Dado que se trata de una única fermentación, se reduce la manipulación del vino. En un contexto donde las uvas alcanzan mayores niveles de madurez (y por tanto de azúcar), evitar segundas fermentaciones permite un mayor control del grado alcohólico final.

2. Preservación de la frescura natural
La interrupción temprana de la fermentación permite conservar parte de la acidez y limitar la transformación completa de azúcares, lo que puede resultar en vinos más frescos y equilibrados, incluso en vendimias cálidas.

3. Expresión varietal y del terruño
Al no someter el vino a procesos prolongados de autólisis ni a dosificaciones posteriores, el método ancestral favorece una expresión más pura de la variedad y del origen. Los perfiles aromáticos suelen ser más primarios: fruta fresca, notas florales y matices fermentativos.

4. Menor huella técnica
Desde el punto de vista de sostenibilidad, implica menos consumo energético y menos insumos enológicos, lo que encaja con la creciente demanda de prácticas más respetuosas con el medio ambiente.

Retos y limitaciones

No obstante, el método ancestral no está exento de desafíos:

  • Control de la fermentación: embotellar en el momento preciso requiere experiencia y precisión. Un error puede resultar en sobrepresión o vinos desequilibrados.
  • Estabilidad microbiológica: la ausencia de filtración y degüelle implica mayor riesgo de desviaciones si no se gestiona correctamente.
  • Variabilidad: son vinos más sensibles a las condiciones de cada añada, lo que puede ser una virtud o una limitación dependiendo del enfoque comercial.

Un espacio creciente en el mercado

El consumidor actual muestra un interés creciente por vinos auténticos, con menor intervención y mayor conexión con el origen. En este sentido, el método ancestral no solo responde a una necesidad técnica derivada del cambio climático, sino también a una demanda cultural.

Lejos de ser una moda pasajera, los espumosos elaborados por este método están encontrando su lugar tanto en segmentos informales como en propuestas gastronómicas de alto nivel, donde se valora su carácter, su textura y su singularidad.

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Agricultor - Técnico Elaborador en Aceites de Oliva y Vinos. Director de #vinummedia - #sumiller #winelover - Miembro de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV) - Afiliado a Unión Española de Catadores (UEC)
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