El mundo en fermentación: lecciones del vino en tiempos convulsos.

El mundo en fermentación: lecciones del vino en tiempos convulsos.

Vinumvitis C.
3 min de lectura

Quien ha observado de cerca el mundo del vino sabe que nada verdaderamente grande nace de la prisa. El vino es paciencia, tensión, espera. Y, curiosamente, hoy el planeta entero parece estar pasando por su propio proceso de fermentación.

Vivimos tiempos que inquietan: conflictos que escalan, economías que se desacoplan, tecnologías que avanzan más rápido que nuestra capacidad de asimilarlas, sociedades polarizadas como barricas olvidadas demasiado tiempo al sol. El ruido es constante. La sensación de inestabilidad, omnipresente. Pero el vino, ese viejo maestro silencioso, nos ofrece una metáfora poderosa para entender lo que está ocurriendo.

Antes de convertirse en vino, la uva debe ser estresada. Un viñedo demasiado cómodo produce frutos mediocres. Es la escasez de agua, el suelo pobre, el clima desafiante lo que concentra aromas, lo que da carácter. Hoy el mundo también está bajo estrés. Las viejas certezas ya no sostienen, los modelos que funcionaron durante décadas se agrietan. Y aunque duele, este estrés puede ser el preludio de algo más complejo y valioso.

La fermentación, además, es un proceso caótico. Burbujea, genera calor, parece desordenado. Para un observador impaciente, todo parece fuera de control. Pero el enólogo sabe que intervenir demasiado pronto puede arruinarlo todo. En estos meses, de noticias que sacuden titulares y conciencias, el mundo también burbujea. El error sería creer que todo caos es fracaso. A veces, es transformación.

Luego llega la barrica. El vino se encierra, se oscurece, se enfrenta al tiempo y al silencio. No es una etapa visible ni glamorosa, pero es donde se define su identidad. Algo similar ocurre hoy con las personas, empresas y países: repliegue estratégico, revisión de valores, redefinición de prioridades. No es retroceso; es maduración.

Y finalmente, el vino se abre. Se expone. Puede ser extraordinario… o decepcionante. Todo depende de las decisiones tomadas antes. El mundo que emerja de esta etapa histórica será el reflejo de cómo gestionamos la tensión actual: si reaccionamos con miedo o con visión, si buscamos culpables o asumimos responsabilidad, si apostamos por soluciones cortoplacistas o por procesos más profundos.

El vino enseña otra lección clave: no todos los años son iguales, y comparar cosechas sin contexto es un error. Tal vez hoy no estemos viviendo una “gran añada” en términos de tranquilidad, pero sí una decisiva en términos de aprendizaje.

Quizás el verdadero desafío no sea evitar la fermentación global que estamos viviendo, sino aprender a acompañarla. Con criterio. Con paciencia. Con humanidad.
Porque, al final, incluso los vinos más memorables nacieron en años difíciles.

La pregunta es:
¿Estamos ante una crisis que nos debilita o ante una fermentación que puede darnos un mundo más complejo y consciente?

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Agricultor - Técnico Elaborador en aceites de oliva y vinos. Director de #vinummedia - #winelover - Miembro de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV) - Afiliado a Unión Española de Catadores (UEC)
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